Nuestra Historia & Propósito

La Historia de Nuestro Fundador:
Constantino Vargas Cornejo

15 años de camino: del impacto inicial a los senderos de montaña

Mi nombre es Constantino Vargas Cornejo. Tras años de lidiar con los primeros síntomas, en 2014 recibí el diagnóstico formal de la enfermedad de Parkinson. Fue un momento de incertidumbre profunda, de enfrentarse a la rigidez y a la pregunta inevitable de qué pasaría con mi futuro.

En 2018 decidí tomar una postura activa: comencé a correr. Primero tramos breves, luego carreras de fondo y senderos de montaña junto a mi leal perrita Kira. Comprobé en carne propia cómo el ejercicio aeróbico me devolvió la soltura al hablar, la energía mental y la dignidad de sentirme en control. De esa lucha compartida nació Corriendo con Parkinson.

“El ejercicio no cura el Parkinson, pero le quita terreno todos los días. Aprender a adaptar la intensidad a lo que tu cuerpo necesita no es detenerse: es la mayor victoria de la sabiduría.”

La madurez del movimiento: junio de 2026 y las alturas de Huancané

Con 15 años conviviendo con el Parkinson, el curso natural de la enfermedad trajo nuevos retos: episodios de bloqueo en la marcha (freezing o paradas en seco) que volvieron peligrosa la zancada de carrera rápida por el riesgo de caídas severas.

En junio de 2026 tomé una decisión de vida: dejé Lima y me trasladé a Chacacruz (Huancané, Puno), a 3,800 metros sobre el nivel del mar. En el altiplano transformé mi entrenamiento: cambié la velocidad de la carrera por ejercicios estáticos, fuerza funcional y caminatas conscientes por el campo y los cerros.

El aire limpio, el contacto con la tierra y el trabajo postural me permiten mantener el tono muscular, proteger mis articulaciones y seguir activo cada día.

¿Por qué existe “Corriendo con Parkinson”?

En el Perú y en América Latina, el paciente con Parkinson enfrenta desinformación, demoras en el Conadis para obtener el carnet de discapacidad y barreras para conseguir medicamentos esenciales.

Fundé este espacio para demostrar que en ninguna fase de la enfermedad estamos vencidos: compartimos rutinas de movimiento adaptado, ejercicios de voz con inteligencia artificial, guías cívicas gratuitas y, sobre todo, una comunidad donde nos cuidamos y aprendemos a vivir con plenitud.

¿Quieres ser parte de esta carrera?

No importa si apenas estás empezando a caminar o si ya corres: lo importante es el movimiento y el apoyo mutuo.